Show

NORBERTO JANSENSON

Las manos mágicas

17 FEB 2011 | 09:17 Discípulo del genial René Lavand, se despide con su show “Clásicos y Estrenos”, en la sala Lennon del Paseo La Plaza, antes de viajar a desplegar su arte a Estados Unidos. Dice que la magia no existe ni rinde en TV.

Por Geraldine Mitelman - Gmitelman@larazon.com.ar

Jansenson se despide de los escenarios porteños con dos funciones, esta noche, en el paseo la plaza.

Magia, humor, emoción, historias que parecen sacadas de un cuento de Las Mil y una Noches. En ese marco de ensueño, Norberto Jansenson despliega el arte de su magia.

Discípulo del gran prestidigitador René Lavand (para aquellos jóvenes que no lo conocen, se trata de un célebre artista que perdió su brazo derecho cuando era chico y hace magia con una sola mano), Jansenson viene presentando su espectáculo “Clásicos y Estrenos” en el Paseo La Plaza (se despide hoy con una doble función, en la Sala John Lennon) antes de partir a los Estados Unidos, donde viene trabajando intensamente: en Los Angeles, hizo 600 funciones para más de 300.000 personas, y fue el único mago sudamericano elegido por Disney para presentar su show en uno de sus parques temáticos, paraíso de la magia si los hay. “Hago magia hace aproximadamente 20 años, pasé casi todo el año pasado en Los Angeles, haciendo mi show en un club donde va la primera A de la magia”, confiesa Jansenson.

¿Y de qué es capaz la primera A de la magia?
_De que la gente desconecte de su escepticismo por un rato, y después, a pesar de que el público sabe que la magia no existe y hay un secreto guardado, escondido, en el momento se hace sentir que puede ser cierto.

Esa frase es un pelotazo en contra. ¿Me repite bien alto eso de que “la magia no existe”?
_Sí existe, pero es difícil de explicarlo. La magia se produce en el teatro, cuando el creador lo dispone. No puede ser todos los viernes a las diez, pero a veces...

A usted, ¿qué es lo que más le asombra?
_La capacidad de David Copperfield de seguir remodelando técnicas y que sin embargo no se noten los trucos. Por un rato yo también puedo ser espectador con él. Lo que más me asombra es cuando otro mago me hace sentir que yo no sé magia.

¿Y quién lo logra?
_René Lavand, y algunas pinceladas de otros artistas. A René le gusta que lo llamen “experto en cartas”. Hay diferentes tipos de engaños: los burdos y los nobles, el último es el engaño del arte. Hay que salirse de la realidad para disfrutar de la magia. René es mi maestro con mayúsculas. Lo fui a ver con mis hermanos y las que eran nuestras novias en ese momento, hace muchos años, en un bar de San Telmo. El no aceptaba discípulos, pero con el tiempo me convertí en su alumno.

Usted tuvo su programa propio, “Noches Mágicas”, donde hacía trucos con famosos. ¿Por qué se ve poca magia en la tele hoy?
_Porque los productores están cansados de que el rting baje cuando llevan magos, porque la mayoría de mis colegas no entienden de qué va entretener con magia en televisión.

¿El mago ya no vende más?
_Sí vende, pero la magia como genérico, es un arte considerado menor. Hay algunos exponentes que no, como René. Y yo espero ser otro.