La Razón

Política y Economía

CLAVES EN ESTOS DIAS DE CAMBIO

Después de todo el vértigo

30 OCT 2010 | 14:22 Tras el fallecimiento de su esposo y la conmoción que causó en el pueblo argentino, la Presidenta Cristina Fernández deberá afrontar los cambios que se vienen en la política nacional.

LA PRESIDENTA DEBERA AFRONTAR FUERTES CAMBIOS EN EL TABLERO NACIONAL TRAS LA MUERTE DE NESTOR KIRCHNER.
LA PRESIDENTA DEBERA AFRONTAR FUERTES CAMBIOS EN EL ...

La muerte de Néstor Kirchner, el hombre que marcó la política argentina en esta última década, produjo una conmoción. Y sin dudas, motivará fuertes cambios en el tablero nacional de los próximos tiempos. Las claves, alrededor de estos días finales de octubre, tanto en el shock del momento de la muerte como en las ceremonias de homenaje, pueden concentrarse en los siguientes puntos.

TODO CRISTINA Aunque ejerce la presidencia desde diciembre de 2007, la presencia de su esposo como jefe del justicialismo (nucleando a sectores muy opuestos), le brindaba un importante sostén político. Ahora habrá que ver si Cristina Fernández, junto a la conducción del Estado, puede ejercer también el mismo poder sobre las distintas “tribus” que conforman lo que se viene llamando el kirchnerismo: el tradicional aparato del PJ (con sus gobernadores e intendentes), el ascendente poder sindical con Hugo Moyano a la cabeza, una emergente formación juvenil, el piqueterismo todavía aliado y los movimientos sociales y de derechos humanos.

EN EL PODER Los analistas políticos coinciden: mientras Néstor Kirchner concentraba todo el poder (tanto cuando fue presidente como luego), ahora la segunda línea cobrará mayor influencia. ¿Será la de aquellos funcionarios que venían de los tiempos de Santa Cruz, como De Vido y Zannini? ¿O los que tienen llegada más directa al tradicional aparato justicialista, como Aníbal Fernández y hasta Florencio Randazzo?

HABLANDO DE 2011 También los analistas coinciden en que, por la oleada de solidaridad que despierta una situación como la actual, el nombre de Cristina Fernández de Kirchner emerge para pelear una reelección en 2011. Y algunos -como el canciller Héctor Timerman- ya lanzaron a su proclamación. Pero todavía falta un año, recién desde la próxima semana se la verá a la presidenta en una situación completamente nueva. También hay que esperar los distintos realineamientos que se producirán en el Justicialismo. Uno, y no menor, es cómo absorbe esta nueva situación el amplio sector justicialista (agrupado por ahora en el PJ disidente) cuyo factor unificador era el rechazo a Néstor Kirchner.

DISTINTAS VISIONES Más allá de la “liturgia” o de la caravana de adjetivos y frases de ocasión que el ultrakirchnerismo desplegó en los últimos días, una visión más serena nos deja la imagen de un Kirchner que tuvo sus méritos en la presidencia 2003-2007 (el restablecimiento de la autoridad presidencial, la renovación de la Corte Suprema, la renegociación de la deuda externa y la política de derechos humanos, como los principales). Pero, también, los últimos años -con Cristina presidenta y Néstor todopoderoso- ofrecieron aspectos muy negativos: la confrontación constante (con el campo, los medios, la oposición política y la Justicia), la generación de un espíritu de venganza y semillas de enfrentamientos. El kirchnerismo fue dejando aliados por el camino, encerrándose en su núcleo duro y sufriendo derrotas como la caída de la resolución 125 o las elecciones parlamentarias de 2009. Lamentablemente, ese espíritu confrontativo se prolongó en estos días cuando, a partir del respecto y el silencio que impone la muerte, se podía esperar una actitud más calma y reflexiva con quienes piensan distinto.

MAXIMO, EN ACCION El hijo mayor de Kirchner, Máximo, siempre tuvo perfil bajo. Aunque se sabe del armado de su formación juvenil (La Cámpora), dedica casi todo su tiempo a la gestión de los negocios familiares en Santa Cruz. En los últimos días, fue el sostén anímico de su madre, la Presidenta. Y el que transmitió decisiones a los funcionarios. Probablemente, tendrá mayor protagonismo en el tiempo que viene.

PRESENCIA JUVENIL Un datos significativo en los homenajes de los últimos días fue la presencia de jóvenes, índice de que el discurso kirchnerista caló en algunos de sus sectores. También hubo fuerte presencia de quienes se movilizan habitualmente en sus actos: organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos. Y grupos de artistas que actúan como voceros de esa misma política. Otra parte de la ciudadanía también amplia -y más allá de los desubicados de siempre, en el anónimo de sus blogs- optó por el respetuoso silencio.

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