Política y Economía

Opinión

Congreso Nacional: un diciembre a toda máquina

2 DIC 2016 | 09:51

Por Fabián Bosoer -


Arrancó el último mes del 2016, primer año del gobierno de Macri, con una intensa agenda parlamentaria a partir del llamado del Gobierno a sesiones extraordinarias del Congreso. Senadores y diputados estarán abocados al tratamiento de 17 proyectos entre los que se destacan la reforma del impuesto a las Ganancias y la Ley de Emergencia social. Será hasta el 30 de diciembre y no habrá excusas ni feriados para ellos. Vienen de aprobar el Presupuesto 2017 y tratar una reforma política que, finalmente, no dio a luz.


A diferencia de otros años, estas sesiones extraordinarias no serán para refrendar meramente el paquete enviado por el Ejecutivo sino para abocarse a proyectos de ley que fueron -o serán- el resultado del trabajo parlamentario y de los acuerdos y desacuerdos entre distintos bloques del oficialismo y la oposición. Es un hecho auspicioso, más allá del resultado que se obtenga a la hora de las votaciones, por ahora incierto. Entre las iniciativas que concentran la atención encabezan la lista la discusión en torno a la reducción de Ganancias y la Emergencia social, respaldada por el compromiso con empresas, gremios y organizaciones sociales. Pero en ambos casos falta resolver cómo se cubrirá lo que el Estado dejará de recaudar y lo que deberá erogar en materia de gastos. Eso se llama “carga impositiva”: lo que deja de percibirse por un lado, se deberá extraer por otro y ello, inevitablemente, afecta intereses. Es ese el tironeo que ya se está produciendo con el Congreso como ámbito y caja de resonancia.


Respecto de la reforma política frustrada por el veto de los gobernadores peronistas a la introducción del voto electrónico, recordemos que ésta incluía también la paridad de género, que cuenta con media sanción. Estas sesiones extraordinarias dan una nueva oportunidad para que se apruebe una ley que garantice legalmente la igualdad en las condiciones de acceso a cargos legislativos nacionales. 


La paridad en la conformación de las listas equipararía las oportunidades de las mujeres para acceder a funciones de representación legislativa y, además, sentaría precedentes para otras provincias, municipios o cualquier otra actividad de índole pública o privada donde las mujeres cuenten con menos oportunidades.


Además, se discutirá en el Congreso la modificación y actualización de las leyes de Mercado de Capitales, de Fondos Comunes de Inversión, de Obligaciones Negociables y de Régimen de Desgravación Impositiva para la compra de Títulos Valores Privados, entre otros. En la agenda también figura una Ley complementaria del Régimen de Riesgos de Trabajo, la creación del Instituto de Evaluación de Calidad y Equidad Educativa y la incorporación a la Educación Obligatoria de la sala de 3 años.


Otros temas habilitados para su tratamiento son el Régimen de Extinción de Dominio y Repatriación de Bienes, el Régimen de Protección a Víctimas de Delitos y una modificaciones al Código Penal de la Nación, “en lo relacionado con la portación, tenencia, acopio, entrega, facilitamiento y tráfico ilegal de armas y armas de destrucción masiva”. En materia de seguridad también figura en la agenda un proyecto de Ley Marco para el otorgamiento de Libertades durante el Proceso Penal así como la modificación de la Ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad. Por último figuran en el listado el Régimen de la Publicidad Oficial, el proyecto de Ley de Actualización de la Cuota Alimentaria y la designación y promoción de funcionarios. 


Así las cosas, los legisladores tienen una abultada agenda en este último mes de año, con proyectos que atañen a temas de vital interés para la ciudadanía. Negociar y conceder algunas cosas para obtener otras es una condición inherente de todo gobierno que carece de mayoría propia en el Congreso Nacional. 
Pero es, además, un atributo político que, ejercido con inteligencia, permite obtener resultados más fructíferos y perdurables para todos. Oficialismo y oposición así lo han podido apreciar en este primer año de Gobierno, desmintiendo previsiones escépticas o pesimistas. Hay gobernabilidad sin depender del decisionismo presidencial.